Acónito - Aconitum napellus, Alva Lupina, Anapelo
El acónito es una planta vivaz que muere entrado el otoño, renaciendo ya en la primavera, cuando de sus raíces en forma de pequeño nabo brotan los nuevos vástagos. Posee tallos erguidos y hojas alternas palmeadas; en la parte superior del tallo encontramos un racimo de flores azules que tiene una característica forma de casco. Es una hierba que se cría en los bordes de los arroyos. Florece en verano.
De la recolección interesa sobre todo la raíz, que es la que se usa en farmacia para la extracción de principios activos.
La raíz tiene forma de tubérculo y puede confundirse con otras plantas comestibles, lo que podría dar lugar a un error garrafal pues el acónito es una de las plantas más venenosas que existen sobre la tierra. Por este motivo, la recolección debe dejarse en manos de personal especializado. Una vez arrancados los tubérculos, se limpian a fondo, se cortan longitudinalmente y se ponen a secar a una temperatura entre 40° y 50° C. De las hojas también se pueden extraer principios activos, aunque en menor cantidad y de menor calidad.
Es una planta tremendamente tóxica: baste decir que con 3-4 g. de tubérculo fresco se puede matar a un adulto normal. El compuesto más importante de esta planta -y responsable de sus acciones- es la aconitina; esta sustancia está presente en la raíz, tallo y hojas no sólo de esta especie sino de otras muchas especies afines. A la aconitina se la considera uno de los venenos más potentes que existen en el mundo vegetal. Con fines terapéuticos se ha utilizado como analgésico, ya que modifica las terminaciones nerviosas. También se sabe que tiene ciertas propiedades antitusivas, febrífugas, descongestionantes y vasoconstrictoras, además de ser un sedante leve. Pero para que la ingesta de aconitina no produzca serias intoxicaciones debe administrarse en concentraciones muy bajas y rigurosamente controladas por personal cualificado. La intoxicación comienza con un estado de excitación general, con sensación de adormecimiento de labios, lengua y garganta; más tarde pueden aparecer molestias gastrointestinales, seguidas de una bajada de la temperatura corporal; por último, puede aparecer parálisis del aparato respiratorio y circulatorio que, en último término, conducen a la muerte por asfixia.
Antiguamente gozaba de una curiosa popularidad como planta antipiojos y contra la sarna del ganado; pero esta aplicación cayó rápidamente en desuso, ya que a través de la piel es posible absorber cierta cantidad de aconitina, suficiente para desencadenar los síntomas fatales. Al ser una planta tan peligrosa se desaconseja su uso casero en cualquier forma. Sus virtudes se encuentran en otras muchas plantas, menos peligrosas e igualmente eficaces.
Tóxico. Analgésico. Sedante

Amapola - Papaver rhoeas Ababol
Amapola
Planta herbácea, de porte bastante pequeño, pues no llega a levantar más de medio metro del suelo; su tallo, bastante recto y velludo, está constituido por numerosos pelos rectos. Su ciclo vital no se prolonga más allá de diez meses, iniciándose en el mes de septiembre, con las primeras lluvias, y creciendo a lo largo del invierno para florecer ya en primavera.
Parece que es originaria del Extremo Oriente y que llegó a otros países como una contaminación de otros granos y semillas que procedían de aquellas tierras, asentándose con éxito en terrenos ricos en nitrógeno y campos abandonados. No requiere de ningún cuidado en especial.
La época de floración tiene lugar en primavera y verano. Las flores nacen de un capullo que hasta su maduración está como caído, mirando al suelo, posición que se regulariza al florecer, quedando totalmente erguido. De la recolección con fines alimenticios interesan las cabezuelas, pero con fines medicinales se prefiere recoger la hoja; esta tiene un sabor amargo característico, muy fuerte y persistente. Es mejor recoger las hojas del primer año, ya que son mucho. La recolección se realiza desde el mes de mayo hasta junio, a la espera de que la flor se abra por completo. En ese momento se cogen los pétalos, colocándolos en capas delgadas y procediendo a una desecación rápida y a la sombra; hay que removerlo frecuentemente para conseguir una mejor desecación.

La parte empleada son los pétalos, que contienen derivados antociánicos y alcaloides isoquinoléicos; estos últimos le confieren una acción sedante leve y espasmolítica, por lo que se utiliza en casos de ansiedad, insomnio, tos espasmódica frecuente en situaciones de procesos asmáticos, tosferina y espasmos gastrointestinales. Pero por la presencia de estos mismos alcaloides no se debe emplear con niños pequeños a no ser bajo control médico y de forma discontinua. Estas mismas precauciones habrá que tenerlas también en cuenta en caso de embarazo. Las semillas nunca se emplearán, ya que la cantidad de alcaloides que se encuentra en ellas es muy alta. Los pétalos contienen además mucílago, que confiere a la planta acción emoliente y béquica, por lo que refuerza su acción antitusiva. Frecuentemente se ha empleado también sobre piel y ojos en casos de conjuntivitis y blefaritis (inflamación de los párpados).

Infusión: Dos gramos de pétalos desecados se ponen en contacto con un cuarto de litro de agua hervido y caliente; se deja en contacto tres minutos, pudiéndose tomar hasta tres veces al día. También se puede preparar para aplicar sobre párpados y como baño ocular.
Extracto fluido: Se toman diez gotas en medio vaso de agua, dos veces al día.
Polvo de planta: Se pueden tomar 300 miligramos de los pétalos pulverizados y secados, a lo largo del día.
Antitusivo. Sedante. Espasmolítico.